Sobre nuestra cama

Mal entendido que dice: “si quieres la podemos dejar aquí”.

Yo me subo las escaleras, voy respirando para evitar que la sangre de los pensamientos se me revuelva con las tripas.

Respiro 21 veces. Ahora es demasiado oxígeno para articular mis ideas. Sólo me tiro sobre la cama, viendo hacia arriba le digo que esto es una apuesta a ganar, que se juega en el filo de la posibilidad de perder, perdernos uno al otro (destructivos y catastróficos como nos sabemos). Yo me acerco, me pesa más la distancia y menos el enojo. Lo abrazo para decirle que “vamos bien, nos estamos conociendo, esto es lo esperado”. Él me da un beso y responde a mi cercanía. Los ojos tardan unos 45 segundos en responder y encontrarse. Nos quedamos allí, uno al lado del otro sobre nuestra cama.

Advertisement
This entry was published on enero 18, 2012 at 12:34 am. It’s filed under 33, la vie a deux and tagged , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.